Hasta las culebras se dejan ver, casi a pie de río, en el paseo del Güeña, en la ciudad de Cangas de Onís, zona considerada como un verdadero atractivo para los amantes de la naturaleza en pleno centro urbano de la vieja capital del Reino de Asturias. Y es que, a las nutrias, cormoranes, gaviotas, patos y demás fauna, aparte del hábitat piscícola -cada vez más escaso de salmónidos-, se van sumando otras especies autóctonas de las que hace tiempo nada se sabía. «Van despertando les culebres. Señal de que llega el calor y el buen tiempu», señala un lugareño.

Publicado enOtros Última Hora
