Uno de los objetivos del Plan por una Industria Limpia presentado el miércoles en Bruselas y ansiado por el sector fabril asturiano –con empresas electrointensivas como ArcelorMittal o Asturiana de Zinc (Azsa)– es la reducción del precio de la electricidad. En lo que llevamos de 2025, el coste medio de la factura española es de 107 euros por megavatios-hora (MWh). Una cifra que, si bien es la mitad del pico alcanzado en 2022 –año de la invasión rusa de Ucrania–, supone el doble que la media registrada en la década 2010-2020 (en torno a los 50 euros/ MWh) y cercana a la registrada en 2021, cuando los mercados energéticos ya comenzaron a agitarse antes de que se precipitara el conflicto bélico. El repunte de los últimos meses también tiene como telón de fondo la incertidumbre geopolítica, acentuada por la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump.

Publicado enOtros Última Hora
