Si las monjas cismáticas de Belorado asentadas en Asturias pusieron primero Santa María del Chicu a su «restaurante de clausura» por el nombre del río que avanza muy cerca del edificio, ahora han decidido poner el nombre de un personaje asturiano al su segundo negocio, el núcleo zoológico en el que entrenan y educan perros.

Publicado enOtros Última Hora
