La sardina más sidrera sale a la calle en Luarca y reparte 500 rosquillas y 12 litros de anís: «Se acabó la fiesta»

La sardina más sidrera sale a la calle en Luarca y reparte 500 rosquillas y 12 litros de anís: «Se acabó la fiesta»

La sardina que protagoniza el entierro del miércoles de Ceniza en Luarca lució este año más asturiana que nunca. Portó un trasgu, llevó un barril de sidra (y vaso para el ‘culín’) y avanzó por las céntricas calles de la capital de Valdés haciendo un homenaje a a la cultura sidrera por ser desde el pasado diciembre Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Por primera vez, el Ayuntamiento de Valdés, organizador de la cita, además de las tradicionales rosquillas (500 con y sin gluten) y 12 botellas de anís (a lo que hay que sumar lo que reparten por particulares), ofreció sidra. «Es la gran novedad», declaró la concejala de Ferias, Andrea Magdaleno, poco antes del inicio del desfile, que salió pasadas las siete de la tarde. Con la posterior quema del muñeco, algo que ocurre en la Llera, se acabó la fiesta, llega la Cuaresma (penitencia, ayuno y abstinencia) y la sardina y su espíritu desparece para dolor y pena de todos los asistentes.