La familia Monster

La televisión pública debería ser eso. Pública. Pero ya sabemos que todo lo que es «público” pasa a ser privado en manos del Boss y sus fans que manejan el cortijo con destreza. Primero, pasamos por contratar a David Broncano para un programa diario nocturno, por una cantidad desorbitada, 28 millones de euros, por dos temporadas, porque parece que al jefe le gustaba en la privada y claro, lo que quiere lo tiene. Dijo: ¡mío, mío! y suyo fue. Bueno, suyo, pero pagando usted y yo, por supuesto, porque esa maravilla de programa, que empezó con éxito descomunal, ya se está derrumbando porque afortunadamente, la gente, pues acaba cansando. Pero es que lo peor faltaba por llegar.