La «cuesta» me presta

Sí, sí. Ya estamos a mediados de enero y la famosa «cuesta» forma parte de nuestras vidas durante este período como una realidad convertida en cierta de tantas veces repetida. En principio, la expresión se acuñó debido a la subida de precios que tiene lugar en este mes, coincidiendo con su revisión anual y con el inicio del calendario fiscal. Pero, de hecho, la formulación también se utiliza para justificar el desánimo, el cansancio, la hartura, la pereza o la sensación de vulnerabilidad que podemos sentir en estos días. ¿Acaso son estas sensaciones consecuencia de dicha indefensión? Quién sabe.