Inmigración

En las últimas décadas asistimos en España a un punto de inflexión en relación con los flujos históricos migratorios. España ha sido siempre un país de salida, bien fuera por razones socio religiosas («expulsión de los judíos»), exiliados por razones políticas y grandes oleadas buscando una vida mejor. En sentido contrario, en este ciclo histórico (siglo XXI) hemos recibido nueve millones de inmigrantes, si englobamos a los de primera y segunda generación.