Habla «Oscarín», tras salir de la cárcel: «No maté a Leo, me levanté de la cama y estaba muerto»

Habla «Oscarín», tras salir de la cárcel: «No maté a Leo, me levanté de la cama y estaba muerto»

«Yo no maté a Leo, soy inocente». A las puertas del Centro Penitenciario de Asturias, nada más quedar en libertad provisional, Óscar Sánchez se desvinculó, como siempre ha dicho, de la muerte de su cuidador, con el que convivía en su piso de La Corredoria. Con sus pertenencias en una bolsa de basura, se para a hablar con LA NUEVA ESPAÑA, contento y aliviado, pero sin muchas ganas de extenderse, y preocupado porque ahora, sin Leónidas Laborde, que era «como mi familia», tendrá que buscar quien le cuide. Se va rápido, sube al coche que le espera y se pierde en la carretera. «Oscarín», diagnosticado de esquizofrenia y con una discapacidad reconocida del 65 por ciento, pasó tres meses en el penal por un caso lleno de incógnitas. «No sé lo que pudo pasar. Me levanté de la cama y lo encontré muerto. Pensé que le había dado un paro cardiaco, pero estaba cadáver», explicó a la salida de la cárcel.