Desde la elaboración de una legislación específica sobre partículas sedimentables a eliminar el tráfico pesado en la avenida Príncipe de Asturias pasando por actuar sobre los picos de benceno y exigir un control estricto sobre la actividad contaminadora de las industrias con información abierta sobre las inspecciones que reciben. Y, como una de las propuestas más singulares, impulsar un plan de renaturalización urbana que suponga crear un gran corredor verde que separe, y proteja a los barrios del oeste gijonés de sus vecinas industrias contaminantes. La idea es seguir la estela de lo que ahora mismo se hace con «Gijón Ecoresiliente» generando zonas verdes en los barrios más afectados por la contaminación y que esas zonas verdes se conviertan en una barrera de protección para los vecinos de todo este ámbito.

Publicado enOtros Última Hora
