Europa espera otros anuncios, y tampoco serán buenos

Europa espera otros anuncios, y tampoco serán buenos

Lugar: Estrasburgo (Francia), sede del Parlamento Europeo. Hora: poco antes de las dos de la tarde. En medio del ritmo frenético de la sede comunitaria, con decenas de ascensores, puentes entre los edificios y despachos diminutos en cada esquina, el móvil de Adrián Barbón empieza a arder. También el de su equipo más directo. ArcelorMittal lanza la bomba desde Luxemburgo, a escasos 300 kilómetros de la ciudad francesa, y anuncia su intención de trasladar los servicios administrativos que tiene en sus plantas en Europa, incluyendo a las de Asturias, a la India. Otro sopapo.