El Sporting sigue en caída libre tras caer en casa ante el Tenerife en un partido en el que se puso por delante, al inicio de la segunda parte, gracias a un penalti convertido por Otero. La determinación de un rival superior durante gran parte del partido, y la tensión de un conjunto, el rojiblanco, a la deriva, abrió la remontada con dos goles en dos minutos de Sergio González y Waldo. Enric Gallego puso la puntilla para desesperación de El Molinón, que acabó pidiendo la dimisión de la directiva. Tras la victoria del Eldense, los rojiblancos cerraron el día a cuatro puntos del descenso, que puede ser uno si hoy el Zaragoza gana en casa al Mirandés. La continuidad de Albés en el banquillo, difícilmente justificable.

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