El párroco de la Unidad Pastoral de Luarca, Emilio Menéndez, se tomará un descanso de dos meses por motivos de salud. «En enero, si Dios quiere, estaré de vuelta», señala el cura, natural de Gijón y afincado en Valdés desde hace dos décadas. Durante su ausencia, varios compañeros se harán cargo de su territorio, bajo la coordinación del párroco de Villayón, Emmanuel González.

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