Primero se atascó el juego en la muralla del Eldense y luego se atascaron las repeticiones del VAR. No jugó el Oviedo su mejor partido del curso ante el planteamiento tan defensivo del rival, pero al menos hizo méritos para haber acertado, aunque fuera por insistencia, por poner más que el contrario. Pero se estrelló contra una pared y una decisión que vuelve a poner de manifiesto que nadie sabe ya a que atenerse cuando los colegiados entran en contacto con el VAR. Porque sí encontró el Oviedo una rendija cerca del final, en una mano en el área visitante para que el VAR llamó a revista a Arcediano Monescillo. Pero una inexistente falta previa de Colombatto en el origen de la jugada le dio al colegiado una excusa de oro para no reconocer su error. La suma de unos y otros factores dejó un punto en las arcas azules, un premio corto en una cita subrayado en rojo por lo que podría suponer en la tabla. Un empate (0-0) que sabe a oportunidad perdida.

Publicado enOtros Última Hora
