El hijo que escribió de su madre

El librero amigo, profesional de muchas lecturas, humildad de persona, corazón blando y amante de lo pequeño –a su comercio rotuló con el distintivo «Librería de Bolsillo», acaso por ello él se llama Valentín–, me mostró hace un mes dos libros; de uno escribiré a continuación y el otro lo dejaré para más tarde. El libro de ahora, de título extraño, «Koljós», más extraño en catalán que lo llaman «Kolkhoz», que va a ser muy premiado, pues de ello se encarga su editora Anagrama, lleva la fotografía del rostro del autor en la contraportada, con parecido a los esteparios mongoles, más conocidos después del viaje del novelista Cercas a Mongolia, al cual acompañó, muy en segundo nivel, el papa Francisco.