No hay actualmente en el mundo un obús autopropulsado de mayor volumen; tampoco más rápido y con más potencia de fuego. Y aparece en el mercado del rearme impulsado por dos detalles no menores en el paisaje. Uno: la guerra de Ucrania ha revalorizado la artillería hasta ponerla en un primer nivel estratégico parecido al de la I Guerra Mundial; y dos: no pocos ejércitos occidentales tienen armas parecidas con 40 o más años de antigüedad.

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