La falta de precedentes ha condenado al fútbol femenino en muchas ocasiones. Durante gran parte de la historia del deporte, las mujeres han estado olvidadas y obviadas, y sus problemáticas nunca han tenido cabida para los dirigentes y aficionados. Ahora eso hace mella en el proceso de crecimiento, ya que esa ausencia de precedentes y de interés durante años ha hecho que el femenino no tenga respuestas o soluciones a los problemas que se encuentra ahora. No las tuvo con el caso Alhama, ni con el caso Rubiales, ni ahora con el caso de Mapi León. Clubes, instituciones, jugadoras y representantes no saben cómo actuar ante los hechos. Y las medidas se quedan cortas.

Publicado enOtros Última Hora
