El bar de ambiente universitario en Oviedo que hacía 500 pinchos cada día: «Los estudiantes apuntaban en una libreta lo que debían y a final de mes pagaban; valía la palabra»

El bar de ambiente universitario en Oviedo que hacía 500 pinchos cada día: «Los estudiantes apuntaban en una libreta lo que debían y a final de mes pagaban; valía la palabra»

Salió de la mina de Vega de Ciego (Lena) de guaje, con apenas quince años, para iniciarse en el mundo de la hostelería en el Pelayo, restaurante de referencia en Oviedo, y de la mano de un cocinero innovador, la primera estrella Michelín de Asturias. «Estuve toda la vida con Fernando Martín», afirma Florentino Quirós «Floro», que tuvo tiempo para volar solo y regentar dos bares emblemáticos en la zona de Muñoz Degrain y el Parque de Invierno, el Mesón de Sancho y el San Gregorio, antes de que su mujer apostara decididamente por abrir La Cava, al lado del Auditorio.