D-ONA invierte en ‘start-ups’ creadas por mujeres

D-ONA invierte en ‘start-ups’ creadas por mujeres

Si el activo más cotizado por los fondos de capital de riesgo tuviese rostro, este sería masculino, tendría 38 años y contaría con un nivel de estudios «altamente cualificado». En el 80% de los casos, habría complementado su formación universitaria con un máster e incluso con un doctorado y, antes de lanzarse a emprender, trabajaría por cuenta ajena en una empresa.