Por señales que no quede. En la pequeña plazoleta del Puente Romano, localizada en el barrio del mismo nombre, en la parte perteneciente al concejo de Parres, llama poderosamente la atención la cantidad de señales que se han instalado a lo largo de los últimos años. Indicadores de todo tipo y no solo en la zona central de la rotonda, sino por todas las esquinas, convirtiéndola en una singular «amasijo» de postes metálicos, de todo tipo y tamaño –por supuesto, legales– para tan reducido espacio.
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