Marie Claire es mucho más que una fábrica de medias, lencería y ropa de baño. Para los habitantes de la comarca de Els Ports, la firma que hace 118 años fundaron Celestino Aznar y su mujer, Francisca Íñigo, es su particular Ford y, por eso, todo lo que últimamente ha rodeado a esta histórica textil es seguido con tanta tristeza. «La decepción es mayúscula. Hace dos años que vivimos en una incertidumbre total y ahora que teníamos puestas todas las esperanzas en el nuevo propietario la bofetada está siendo muy grande», reconocen varios trabajadores.

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