Una reciente investigación arqueológica ha determinado que los vestigios que durante décadas se vincularon con un castro localizado en Tiós (Lena) pertenecen en realidad a lo que fue un castillo construido en el siglo VIII. Este descubrimiento abre muchas posibilidades al estudio de una época que, pese a que alumbró lo que ahora es Asturias, se mantiene casi oculta entre tinieblas. Fueron los tiempos de Pelayo y del surgimiento de la monarquía asturiana, con Favila, Alfonso I y Fruela como primeros señores de un lapso histórico palpitantemente enigmático.

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