«Brave new world»: réquiem por la democracia

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el mundo ha operado bajo un marco de normas democráticas, derechos humanos y cooperación internacional que, aunque imperfecto, ha servido de baluarte contra los excesos autoritarios. Hoy, ese orden está en jaque. No se trata de una simple erosión gradual, sino de una ruptura radical con las reglas establecidas hace más de setenta años. Asistimos al reemplazo progresivo de las democracias tradicionales por sistemas basados en la vigilancia masiva, el populismo exacerbado y la instrumentalización del concepto de seguridad para justificar el control absoluto.