Belén Esteban lo tiene claro: Sálvame era duro, pero «hacíamos las preguntas que la gente quería escuchar». Con estas palabras ha hecho un duro alegato a favor del programa en el que trabajó durante 14 años y que le ha dado tantas alegrías como desgracias. La colaboradora ha cargado contra «De viernes», el programa de los viernes por la noche que se vende como un formato de «periodismo amable».

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