Apaga y vamos

No estamos en tiempos del Fuero Real de Alfonso X, en pleno siglo XIII, que penalizaba con quemar al incendiario de monte. Pero hay cosas que no cambian a pesar del paso del tiempo. La resolución de la Consejería de Medio Rural del Principado de Asturias del año 2022 consiente como práctica «arraigada» la quema de montes «a hecho» y a «manta», eso sí, con carácter excepcional y con la premisa de que no haya viento cuando los incendiarios esperan el viento sur y el cuarto menguante. O sea, que actúan como quien escucha llover, ante la única forma de extinción en medio de tanto conato consensuado. ¿Cómo si no, puede haber tantos puntos ardiendo a la vez?