Abuso de poder

Tras siete años de investigación bajo secreto de sumario, el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro figura imputado, como responsable de un «lobby», por presuntos delitos, entre ellos tráfico de influencias, en favor de empresas del sector gasista. Montoro se ha apresurado a renunciar a su militancia para facilitarle las cosas al Partido Popular pero mantiene que no hay pruebas contra él y vincula la irrupción repentina de su caso con los escándalos que afectan al Gobierno. El PP tampoco ha tardado en asegurar que lo de Montoro no es equiparable a la corrupción sanchista y que «no hay mordidas ni prostitutas». Menos mal.