A fuego lento

Dice el saber popular que «lo bueno se cuece a fuego lento». El fuego lento y mantenido al preparar un guiso, hace que el agua se evapore gradualmente y el puchero se concentre, aumentando el sabor del producto final. Aunque se refiere a un término gastronómico, la frase se utiliza en sentido metafórico, para referirse a que los mejores resultados de un proyecto requieren tiempo, dedicación y paciencia. Todo lo contrario de como se circula por el mundo actualmente, donde se persiguen los rendimientos sin realizar inversiones y se pretende cosechar sin haber sembrado ni abonado el campo.