La sentencia de comerciantes y vecinos sobre Carlos Marx: un viaducto «innecesario» que «se puede tumbar»

La sentencia de comerciantes y vecinos sobre Carlos Marx: un viaducto «innecesario» que «se puede tumbar»

Una infraestructura «innecesaria» que «se puede tumbar». Este enunciado condensa, en dos líneas, el sentir general de los comerciantes y vecinos de El Natahoyo y de Laviada consultados sobre la futura demolición del viaducto de Carlos Marx y el descenso del vial a pie de superficie, una obra que se puede considerar el primer paso hacia la instalación de la futura estación intermodal gijonesa. La infraestructura, que cose ambos barrios al salvar las antiguas vías del tren, se prevé que se desmantele para finales de 2026, un hecho que se ve como una posible oportunidad para los negocios por motivos como mayor visibilidad de los establecimientos o trasiego de gente. No obstante, también se transmite cierto «escepticismo» sobre la ejecución del desarme, el cual tiene su germen en las viejas promesas «incumplidas» por las diferentes administraciones y sus sucesivos gobiernos de uno u otro color a lo largo de los lustros.