«Fui un terrorista y no me disculparé nunca», afirmó el yihadista Mehdi Nemmouche antes de que, este viernes, el Tribunal Penal de París le condenase a él y a otros cuatro hombres a penas de entre 20 años y cadena perpetua por el secuestro en Siria de 25 periodistas y trabajadores humanitarios occidentales entre 2012 y 2014, actos de tortura y barbarie en banda organizada y relación con el grupo terrorista Estado Islámico.

Publicado enOtros Última Hora
