Las decisiones que ha tomado la dirección de Saint-Gobain Cristalería referidas a su fábrica de Avilés en los últimos cuatro años han sembrado un campo de incertidumbres que los trabajadores no consiguen desbrozar. Los trabajadores reclaman a la compañía claridad meridiana, sobremanera, cuando el futuro está encima de la mesa. Y ese futuro en la fábrica de Avilés tiene cuerpo y músculo: un nuevo horno float. Pese a esta circunstancia, según ha sabido este periódico, los últimos movimientos de la compañía invitan a pensar que el momento de anunciar la nueva infraestructura está a la vuelta de la esquina (después del verano): la compañía se ha acercado a las administraciones públicas, ha desarrollado un proyecto con planos, parámetros eléctricos y relación de mediciones y, sobremanera, tiene la conciencia clara de que el horno que está funcionando ahora hace tiempo que tenía que haber sido pasto del chatarrero (se construyó en 2008 y tiene una vida útil, según la fuente consultada, de entre quince o veinte años).

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