Andrew Scho llegó a Asturias hace año y medio escapando de las bombas de la invasión rusa de su país, Ucrania. Experto en la gestión de inversiones bursátiles, a sus 42 años ha encontrado en el Talud de la Ería un rincón ideal desde el que desarrollar su labor profesional. «En mi actividad es muy importante tener un ambiente tranquilo a mi alrededor y eso es lo que me ofrece este lugar», indica uno de los 44 autónomos extranjeros que desde 2024 llegaron al local municipal de «coworking» situado junto al Carlos Tartiere, por el que desde su inauguración en 2013 han dado los primeros pasos de sus proyectos empresariales de 1.109 emprendedores.

Publicado enOtros Última Hora
